Bally's Commitment

El Compromiso de Bally

Desde la fundación de Bally en 1851, la casa se ha comprometido con un modelo de negocio responsable. Durante los primeros años de la compañía, su fundador, Carl Franz Bally, fue pionero en implantar un sistema de prestaciones para sus empleados, como instalaciones in situ como un comedor, una guardería y un parque comunitario. Partiendo de esta base de cuidado y agradecimiento, hoy, el compromiso de Bally se ve impulsado por su dedicación a la calidad de sus productos, la inversión en innovación, la conservación del medioambiente y un compromiso social activo.

Por este motivo, Bally ha publicado un resumen de su estrategia de sostenibilidad, en el que se presentan los cuatro pilares clave en los que se sustenta (Transparencia, Calidad, Colaboración y Progreso) y que precisan una estrategia de compromiso y sensibilización. Mediante el establecimiento de modos de actuación críticos y el de objetivos dentro de estas áreas de negocio, esperamos demostrar liderazgo a la hora de reducir el impacto sobre el medioambiente y fomentar el bienestar social y económico en virtud de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Asimismo, Bally se enorgullece de formar parte del Pacto de la Moda, la primera coalición global de la industria de la moda con el propósito de alinearla con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.El Pacto es una serie de compromisos fundamentados en la iniciativa Science-BasedTargets (Objetivos basados en la Ciencia, SBTs por sus siglas en inglés) concebidos para contrarrestar los efectos negativos que el sector tiene sobre el clima, a la vez que toma medidas para restaurar la biodiversidad y proteger los océanos.

En 2020, Bally presentará la Bally Peak Outlook Foundation, cuya misión es preservar los frágiles ecosistemas montañosos del mundo de los efectos adversos del calentamiento global y de la excesiva afluencia turística.

Para más información, puede ponerse en contacto con sustainability@bally.ch.

Nuestro producto

Bally se enorgullece de su artesanía de producto y trabaja en estrecha colaboración con sus proveedores para garantizar relaciones a largo plazo y una calidad excelente. Alejándose de la moda de usar y tirar, Bally ofrece un servicio de renovación: los clientes de todo el mundo pueden entregar una selección de zapatos para reparaciones y substitución de suelas, alargando así la vida útil del producto.

Nuestra cadena de suministro

En cumplimiento de la legislación REACH de la Unión Europea, Bally pide a sus proveedores firmar una lista de sustancias restringidas y cumplir su Código de Conducta. Bally se compromete a brindar trazabilidad y responsabilidad, controlando su cadena de suministro en los niveles 1 y 2 y auditando estas instalaciones según estándares ambientales y sociales, bajo la guía de un socio externo, Bureau Veritas.

Nuestra gente

Bally se enorgullece de la tradición suiza de la compañía. La empresa tiene su propio Código de Conducta para sus empleados, el llamado The Bally Way, un conjunto de principios desarrollados sobre los valores nucleares de espíritu emprendedor colectivo, pertinencia y alto rendimiento. Una prueba de cómo Bally mima a sus trabajadores: algunos de ellos han trabajado en las instalaciones suizas de producción de Bally durante más de 40 años.

Nuestra comunidad

Historicamente, Bally cuenta con un firme compromiso de implicación con las comunidades en las que opera, ya sea mediante el fomento de las artes o mediante la conservación de los ecosistemas montañosos del mundo. Como prueba de dicho compromiso, en 2006 se creó The Bally Foundation, fundada para ayudar a talentosos artistas a través del programa y premio «Artist of the Year» (Artista del año), mientras que la iniciativa Bally Crafting Futures lleva dedicada a ofrecer oportunidades educativas desde el año 2016. En el año 2019, Bally presentó Bally Peak Outlook, una iniciativa de conservación medioambiental que sigue patrocinando expediciones de limpieza en cotas altas del Himalaya, así como batidas en otras zonas. Bally también muestra su apoyo a los esfuerzos filantrópicos de la Tenzing Norgay Foundation en la región del Everest, así como a los de la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo (UIAA, por sus siglas en inglés), con su premio anual de Protección de la Montaña.